miércoles, 8 de septiembre de 2010

Cosmología del Plasma

La Cosmología de Plasma es un modelo astronómico que postula que el sol y los planetas son cuerpos celestiales que están eléctricamente cargados, que existen en un campo eléctrico el cual es generado por el sol en una dirección radial a través del sistema solar. Las cargas fluyen a través de este campo eléctrico por virtud de las partículas de plasma que están constantemente siendo soltadas por el sol (aka viento solar).
El plasma es el cuarto estado de materia (siendo las primeras tres: sólida, líquida y gas), y abarca los protones libres, neutrones, iones y electrones que componen los átomos neutrales. Muy importantemente, el plasma compone aproximadamente el 99.999% del universo visible, por lo que su comportamiento es cada vez más un área de interés científico. El plasma no es eléctricamente neutral, sino que es un superconductor que puede llevar cargas eléctricas a través del sistema solar (y de hecho hacia el espacio interestelar e intergaláctico) a través de lo que se conoce como Corrientes de Birkeland.
Llevando el nombre de su descubridor,
Kristian Birkeland, un astrónomo noruego, las Corrientes Birkeland abarcan las partículas cargadas positiva y negativamente, saltando alrededor unas de las otras en maneras que forman filamentos similares al ADN embobinado. Así, al ser las cargas eléctricas distribuidas por el plasma a través del sistema solar, entonces diferentes regiones del espacio se vuelven eléctricamente cargadas, dependiendo de su distancia del sol.
Puesto simplemente, el sol forma un ánodo gigante donde las cargas positivas son más abundantes (debido a las corrientes Birkeland desde el núcleo galáctico), mientras los extremos distantes del sistema solar forman las regiones más negativamente cargadas del sistema solar (cátodo). En medio de esto, el campo eléctrico del sol, y las corrientes Birkeland fluyendo de él a través del espacio, suministran cargas positivas a planetas, asteroides y cometas, dependiendo de la naturaleza de sus órbitas y de su proximidad unas de las otras.

Los planetas que rotan en una trayectoria circular estable, mantienen una constante distancia del sol. Por lo tanto, sus cargas eléctricas no varían grandemente, a menos que pasen a través de una o más de las corrientes Birkeland que fluyen del sol, bajo la forma de ríos invisibles de corrientes eléctricas.
Cuando un cometa o asteroide se mueve cerca de un planeta o del sol en una órbita elíptica, su carga eléctrica es significativamente diferente en esa región del campo eléctrico del sistema solar. La acumulación de carga y/o una descarga de plasma ocurren posteriormente.
Por ejemplo, cuando los cometas viajan cerca del sol, ha sido observado que ocurren descargas de plasma (Eyecciones Masivas Coronarias aka –
CME). Tales acontecimientos desconciertan a la mayoría de los astrónomos, las cuales con actualmente vistas como meras coincidencias. Para los partidarios de la cosmología del plasma, sin embargo, el comportamiento del sol, cuando se aproxima un cometa es evidencia de una descarga de plasma que regularmente ocurre cuando dos cuerpos celestes cargados se aproximan uno al otro.
Esto ha conducido a que los cosmólogos del plasma hagan predicciones exactas acerca de las descargas de plasma involucrando cuerpos celestes. Por ejemplo, en el caso de la Misión Impacto Profundo (Deep Impact) de la
NASA al cometa Tempel I, donde fue enviado un proyectil de 800 lb. A chocar hacia el núcleo del cometa, fue predicho que un destello (una descarga de plasma) precedería al impacto físico real, y encendería al comenta.
Esto es exactamente lo que sucedió, de tal modo que le dio un poderoso apoyo al modelo cosmológico del plasma.

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